Por Sabrina Sotelo
El 3 de enero de 2026 no será un día fácil de olvidar, aunque la historia todavía esté intentando procesar lo que ocurrió. En una operación militar, dirigida desde la Casa Blanca por Donald Trump, Nicolás Maduro, presidente ilegitimo de Venezuela, fue capturado. En un par de horas, el tablero político ya inestable, dio un giro inesperado.
Las reacciones internacionales no tardaron en aparecer, ocupando titulares en todo el mundo. Pero si vamos más allá de los debates diplomáticos, lograremos encontrar una pregunta que resuena mucho: ¿cuál fue la reacción de la población venezolana?, en una sociedad que ha atravesado un camino marcado por numerosos años de polarización, crisis económica y control político.
Es claro que la figura de Maduro siempre logro construir visiones fragmentadas tanto dentro como fuera del propio país. Ésta ocasión tampoco estuvo exenta de tales consideraciones. Podemos hablar de muchas “Venezuelas” reaccionando al mismo tiempo al mismo suceso: tenemos a la que celebra en las calles de Madrid, Miami o Buenos Aires, y la que, dentro del país, se encierra en casa a esperar, con esa mezcla de alivio y duda.
Entre el silencio y el ruido.
En Caracas, la sensación fue extraña. No hubo un estallido inmediato de alegría masiva en las calles; lo que hubo fue un silencio prudente. La población volvío a la normalidad y continuó sus actividades cotidianas, tal como plasmo la agencia AP (Associated Press), el ambiente en el centro de la ciudad era desolador. David Leal, un hombre de 77 años que autos cerca del Palacio Presidencial, lo resumió perfectamente: “La gente todavía está conmocionada”. Entre militares y civiles armados patrullando, celebrar es un lujo que pocos se atreven a darse dentro de las fronteras.
Por otro lado, sectores que aún guardan lealtad al chavismo, o que simplemente temen a una intervención extranjera, ven la maniobra estadounidense con desconfianza. Sin información clara sobre quién va a mandar, el vacío de poder se llena con miedo.
Fuera de Venezuela, tenemos otra historia. En la comunidad no hay miedo a los colectivos ni a la represión. Allí, la captura de Maduro se vivió como un momento de victoria colectiva. Banderas, llantos y canciones inundaron calles, plazas y hogares. Yanitza León, una migrante en EE. UU., lo explicaba con una sinceridad necesaria: “Celebramos un triunfo, por mínimo que sea, porque sabemos que todavía queda mucho por delante”. Esa distancia física es la que permite que el grito de libertad suene más fuerte fuera que dentro.
¿Y ahora qué pasa en Venezuela?
El vacío de poder es real, y el mensaje de los líderes opositores ha intentado poner orden al caos. María Corina Machado y Edmundo González Urrutia tardaron poco en pronunciarse mediante redes sociales oficiales. González fue directo: “Venezolanos, son horas decisivas… estamos listos para la reconstrucción”. Sin duda, mensaje suena necesario, pero llega a una sociedad que tiene los niveles de confianza por el suelo tras años de promesas rotas.
El chavismo no se quedó atrás, Delcy Rodriguez tras ser juramentada presidente interina para comenzar el proceso de transición, pidio por el regreso de Maduro y califico su captura como ilegal. Aun así el gobierno de Trump ya ha confirmado que no dará vuelta atrás, afirmó la participación de Estados Unidos en Venezuela hasta que “podamos hacer una transición segura, apropiada y juiciosa”.
Conclusión sobre Venezuela
El reto de Venezuela no es solo cambiar de líderes políticos. El verdadero trabajo empieza en: reconstruir un tejido social que está muy dañado. No basta con manejar el poder; habrá que aprender a manejar desacuerdos sin que caer en la violencia. Venezuela tiene hoy una oportunidad de oro para dejar de ser un país en fuga y convertirse en un proyecto compartido, pero para eso hace falta mucho más que una operación militar. Este evento es, apenas, el primer paso de un camino larguísimo en donde no solo actores políticos deberán jugar sus papeles principales, sino también la sociedad en conjunto deberá cooperar por ese futuro.
Fuentes
- DW: Venezuela: Imágenes del día después de un ataque sin precedentes.
- Infobae: “Al fin se acabó esta pesadilla”: el testimonio de los venezolanos que celebran con prudencia la detención de Maduro.
- Associated Press (AP News): ‘Todavía conmocionados’: Inquietud en Venezuela después de que Estados Unidos capturara a Maduro.
- Perfil: Edmundo González Urrutia llamó a los venezolanos a prepararse para la “reconstrucción nacional”
- WLRN: The Venezuelan diaspora believes Maduro’s removal means regime removal. Not quite yet.
- Washington Post: In exile, Venezuelans greet Maduro’s fall with joy — and fear of what comes next.
- El Tribuno: Delcy Rodríguez asumió la presidencia de Venezuela y exigió el regreso de Maduro.
- BBC News Mundo: Trump dice que EE.UU. “gobernará” Venezuela tras la captura de Maduro y hasta que haya una “transición segura”







