• Registrarme
  • No hay productos en el carrito.

Argentina, ¿destinada al fracaso?

El siguiente artículo aborda una problemática que se encuentra históricamente enquistada en el Estado nacional y que tuvo, tiene y tendrá consecuencias devastadoras para la Nación Argentina. La problemática planteada es la falta de políticas de Estado en nuestro país. Se comenzará explicando cómo aquellos países que son sujetos activos del sistema internacional tienen políticas de Estado que responden a los principales factores de poder nacional, como lo es la defensa nacional, tecnología e industrialización. Luego, se dará a conocer la realidad actual de los factores mencionados en nuestro país y, por último, se concluirá con una reflexión personal.

 

La política y el interés

La política versa en torno al interés. Como señala Morgenthau: “La idea de interés es, en efecto, la esencia de la política y resulta ajena a las circunstancias de tiempo y lugar” (1986: 19). El interés, en términos de poder de un Estado, se ha manifestado históricamente en la persecución de un determinado Estado a batir un umbral de poder impuesto por otro Estado (Gullo, 2008). Ejemplos a citar son variados, están los casos de Gran Bretaña y su revolución industrial en los años 1760 a 1860, que la transformó, durante un siglo, en un Estado nación industrial e hizo que sea la “fábrica” de un mundo subordinado a la división internacional del trabajo. Otro caso es el de los Estados Unidos de Norteamérica, que destronó a Gran Bretaña de la cima del sistema internacional. Un país que hasta el año 1860 fue un estado subordinado económica y culturalmente a Gran Bretaña y su prédica librecambista de la riqueza de las naciones, con una balanza comercial siempre negativa y que, a partir de la creación, por parte de Eli Whitney, de la desmotadora de algodón comenzaba a inclinarse fuertemente a la subordinación inglesa mediante la agro exportación. Pero que, concluida la guerra civil y el triunfo del norte proteccionista, se convirtió rápidamente en el primer Estado industrial continental. Esto último debido, además, al Tratado de Guadalupe Hidalgo, en el cual México se vio obligado a cederle territorio que comprendía desde Texas hasta California. Estados Unidos gozó por esto último en aquel entonces, de una nación con siete millones y medio de kilómetros de extensión, casi igual a la extensión de toda Europa.

 

¿Qué tienen en común todos los Estados potencia?

En gran medida que gozan de una unidad política cuya política de Estado está orientada en aumentar el poder de la nación en miras a un gran objetivo: ser naciones subordinantes, sujetos activos del sistema internacional. Lo que estas naciones lograrán con este objetivo es “construir su propio destino; aquellos sin poder suficiente para resistir la imposición de la voluntad de otro Estado, resultan objeto de la historia porque son incapaces de dirigir su propio destino” (Gullo, 2008: 24).

Ahora bien, ¿a qué responde una política de Estado para ser eficaz? La política de Estado según el Centro de Estudios para la Defensa Nacional: “Responde a un modelo de proyecto de nación que garantiza su desarrollo y seguridad, mediante el establecimiento de metas y la selección de los medios apropiados como parte de las estrategias centrales del Estado” (2015: 1). Valiéndonos de la siguiente definición podemos contestar la pregunta. El modelo de proyecto de nación con su política de Estado necesita sí o sí un impulso estatal para ser efectivo; una contribución del Estado que garantice desarrollo o aumento paulatino de poder y seguridad que nos permita gozar de una adecuada defensa nacional ante un conflicto bélico internacional o ante algún problema interno que haga tambalear la unidad política y las políticas de Estado. Es por esto que el poder de una nación en gran medida se debe a la política de Estado orientada específicamente a contribuir en factores dinámicos como lo son la tecnología, las fuerzas armadas y la industria nacional.

 

¿Cómo está Argentina?

Se parte de la base de que Argentina en la actualidad no tiene políticas de Estado en los ámbitos mencionados con anterioridad. Si alguna vez tuvo políticas de Estado, estas se dieron por etapas y no de manera constante, debido a que cada vez que un partido político asumía el poder, eliminaba todo avance del anterior gobierno y profundizaba los errores. Esto influyó en los factores de poder más importantes de una nación, que se ven al día de hoy.

En el presupuesto nacional del año 2021 el Estado dispuso destinar a defensa nacional el 0,7% del PBI y es el presupuesto más bajo de la historia del país. La defensa no es una prioridad, ya que el presupuesto destinado a otras áreas tales como género es del 3,4% del PBI, es decir, casi quintuplica el presupuesto de defensa. Según Military Balance (2021: 378) Argentina gasta USD 2.9 por debajo de Chile con USD 4, México con USD 5.3, Colombia con USD 9.4 y Brasil con USD 22.1.

Estas cifras son importantes en primer lugar porque la falta de políticas de Estado hace que una nación crezca o no en poder; y, en segundo lugar, porque en septiembre del año 2021 el Estado chileno decidió por decreto ampliar su plataforma continental en 30.500 km2, de los cuales 5.500km2 pertenecen a la República Argentina y el resto es patrimonio universal. Esto es una amenaza de conflicto directa en donde Argentina no tiene el respaldo armamentístico ni la inversión apropiada en defensa para por lo menos ser seriamente diplomática, ya que no se concibe una diplomacia sin fuerzas disuasivas. Por último, según el informe anual del Instituto Internacional de Investigación para la Paz de Estocolmo (2021), Estados Unidos, China, la India, Rusia y el Reino Unido concentraron más del 60% del gasto militar en el ámbito mundial. Aquí vemos cómo los países subordinantes están en la vanguardia militar.

En cuanto al rubro tecnológico, ya decía Schmitt (1932) hace 93 años atrás que la tecnología no es un terreno neutral simplemente de estudio o investigación, sino que toda política fuerte la utilizará en aras al desarrollo de su nación y también en detrimento del desarrollo del enemigo. Argentina invierte en esta área el 0,28% del PBI y cabe destacar que desde el 2015 hasta el 2019 el porcentaje cayó un 28% y desde ese año que era del 0,46% hasta este, cayó un 39% aproximadamente. Según datos del sitio oficial de la UNESCO en América Latina el único país que supera el umbral del 1% de inversión en investigación y desarrollo es Brasil y en el mundo la vanguardia de inversión en este sector se concentra en los países del G-20, aproximadamente el 93%.

En último lugar, Argentina se encuentra también lejos de los primeros puestos de países industrializados. Según datos del Banco Mundial Argentina se sitúa en el puesto número 29 del ranking de industrialización y en la punta del ranking se encuentra China y le sigue Estados Unidos.

 

Conclusión

Como pudimos ver en el artículo, nuestro país no goza de políticas de Estado desde hace muchísimos años, esto hizo que no haya concordia, la cual es la base de la paz interior y el cimiento de la unidad política (Freund, 2018: 582). Sin unidad política clara se generan intereses de poder contrapuestos, lo que hace que cada gobierno que asuma la nación tenga intereses ideológicos que se contraponen a los factores de poder nacional. En consecuencia, cuando se quiere llevar a cabo una política de Estado viene el siguiente gobierno y, por su oposición política al anterior, la destruye. Lord Salisbury decía que “el único lazo que hace perdurar a las naciones es la ausencia de intereses contrapuestos” (Morgenthau, 1986: 19). Lamentablemente, los intereses contrapuestos abundan en la historia argentina: hispánicos contra anti hispánicos, unitarios contra federales, liberales contra nacionalistas, radicales contra justicialistas, kirchneristas contra macristas… La nación está dividida y sin políticas de Estado.

Las políticas de Estado no tienen vida propia, no nacen de la nada y no avanzan por sí solas. Son las personas, las que realmente le dan vida y hacen que una nación crezca. Personas que están dirigidas por grandes estadistas, que conducen el destino de su propia nación y no dejan que ninguna otra nación se entrometa en esa conducción. Argentina necesita estadistas que piensen en las futuras generaciones y no en las próximas elecciones, como decía Churchill, estadistas que brinden un fuerte impulso en políticas de Estado que estén orientadas a los factores que hacen que un país sea realmente grande, como lo son la defensa nacional, la tecnología y la industrialización. Qué hubiera sido de Inglaterra, durante la Segunda Guerra Mundial, sin un estadista como Churchill; lo mismo de EE. UU. sin alguien como George Washington o Abraham Lincoln; la independencia argentina, chilena y peruana sin la figura de San Martín; y la soberanía argentina sin Juan Manuel de Rosas.

Respondiendo el título del artículo, si nuestros políticos comienzan a pensar en las próximas generaciones y no solo en las próximas elecciones, habrá una unidad política capaz de generar políticas de Estado y convertir a nuestro país en un sujeto activo del sistema internacional. Si esto sigue como hasta ahora, estamos lamentablemente destinados a un futuro de subordinación ante las grandes naciones.

 

Bibliografía

  • Freund, J. (2018) “La esencia de lo político” Ed: Centro de estudios políticos y constitucionales; Madrid España
  • Gullo, M. (2008) » La insubordinación fundante» Ed: Biblos.; lugar Buenos Aires Argentina
  • Morgenthau, H. (1986) «Política entre las naciones. La lucha por el poder y la paz» Ed: Grupo editorial latinoamericano; lugar Buenos Aires Argentina
  • Schmitt, C. (1932) «El concepto de lo político» acceso en: file:///D:/AMD/Downloads/Schmitt_Carl_-_El_Concepto_de_lo_Politico.pdf
  • Military balance (2021)
  • Presupuesto Nacional argentino (2021)
  • Instituto nacional de investigación para la paz de Estocolmo (2021)
  • Banco mundial: datos de industrialización y valor agregado. Acceso en: https://datos.bancomundial.org/indicator/NV.IND.MANF.ZS
  • Unesco sitio oficial. Acceso en: https://es.unesco.org/news/aumenta-inversion-investigacion-y-desarrollo-mundo-pero-continua-muy-concentrada

 

Autor

Fabrizio Deambrossio

 

Este artículo fue galardonado con el 2º premio del Programa de Formación Jóvenes Dirigentes: https://www.jovenesdirigentes.org

2022 © TODOS LOS DERECHOS RESERVADOS.
X