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La Economía Circular: Organizaciones de Triple Impacto

Por Muhammad Jadur

La primera Cumbre Internacional de Economía Circular funciona como punto de partida para aunar esfuerzos entre  empresas, emprendedores y  gobiernos. El objetivo: la  generación de nuevos puestos de trabajos, la sustentabilidad, el acceso a fuentes de financiamiento, innovación y desarrollo tecnológico, entre otras temáticas vinculadas a la Economía Circular y el triple impacto.

La Economía Circular es un nuevo modelo económico que pretende transformar los patrones de producción y consumo de la sociedad para lograr un sistema productivo sustentable, para ello necesitan que el capital humano y la tecnología sean sus socios estratégicos. Se propone reutilizar los bienes que hoy son considerados residuos para lograr un uso más eficiente de los recursos. De esta forma, se pueden convertir los residuos en materias primas que reingresen al sistema productivo para luego generar un nuevo bien, es decir, cerrando el ciclo de vida de los bienes, alargando el tiempo de utilidad de los recursos y reduciendo los residuos a través de su recuperación y regeneración (informe economía circular, 2017) .

En la actualidad el paso desde una economía tradicional hacia una Economía circular permite a las empresas ser más competitivas y sostenibles, con un sistema productivo basado en el desarrollo tecnológico, por lo tanto más flexible a los contextos volátiles de la economía global. Esto sigue propiciando la innovación y eficiencia empresarial y cambiando de manera radical los patrones de producción y consumo.

En este sentido las empresas llamadas de “triple impacto” ejecutan un modelo económico que va más allá del beneficio económico y la rentabilidad, sino que buscan generar un impacto social y medioambiental. Las empresas de triple impacto son aquellas que obtienen un rédito económico a partir de la incorporación de 3 pilares fundamentales:

  • Mirada social
  • Cuidado medioambiental
  • Beneficio económico

Aquellas empresas que incorporan estos 3 factores se consideran como de triple impacto o empresas B, esto último en referencia a la certificación otorgada por “B Lab”, una entidad internacional sin fines de lucro que avala a las empresas que cumplen voluntariamente ciertos estándares de transparencia, rendición de cuentas, sostenibilidad y rendimiento, con el objetivo de crear valor para la sociedad. La certificación es una forma de generar confianza en el consumidor, se audita la información de las compañías para que cada año se cumplan con los objetivos propuestos por ellas mismas y se verifican las acciones sociales implementadas en la comunidad.

Por Qué deberíamos aspirar a formar empresas de triple impacto

Principalmente porque el modelo tradicional de la economía lineal está siendo derrotado frente a nuevos modelos económicos como ser:

  • Economía verdes
  • Economía del bien común
  • Economía colaborativa
  • Economía azul
  • Economía naranja
  • Economía circular

Para lograr esto, se necesita focalizar en el desarrollo tecnológico, este  ha transformado las organizaciones de diversas formas y, prácticamente, en todos sus sectores. En este sentido es clave el capital humano especializado en el uso de tecnologías aplicadas a la producción, ya que esto  colabora a la alineación de la gestión del Capital Humano con los objetivos del negocio. De esta forma, la gestión del capital humano ha tomado mayor protagonismo en las empresas gracias a las soluciones tecnológicas presentes en el mercado.

Los nuevos sistemas tecnológicos han dado paso a una gestión  más completa que permite no sólo garantizar la administración de las organizaciones sino gestionar el compromiso de los colaboradores y analizar su potencial y desempeño para generar planes de acción personalizados. Resulta cada vez más necesario ligar la tecnología con la gestión de personas y el rendimiento laboral. Esto es importante por 2 motivos principales:

En primer lugar, porque la tecnología es uno de los factores de transformación y de mejora en cuanto a gestión del talento en las organizaciones. Se convierte en un aliado a la hora de seleccionar, retener, desarrollar y formar al talento de forma adecuada y personalizada. El uso de una solución tecnológica permitirá llegar más allá en la relación con los empleados, llevar el control de su proceso dentro de la compañía, identificar sus fortalezas para potencializarlas y sus debilidades para capacitarlos. Ésta es la mejor forma de llevar un checklist sobre las necesidades del personal.

En segundo porque  el siglo XXI ha marcado una tendencia en las corporaciones gracias al acceso de los dispositivos móviles, esto ha causado una necesidad de encontrar ayudas tecnológicas que permitan llevar el control de los negocios no sólo desde una PC sino también desde un Smartphone o Tablet. Estos avances permiten a los propietarios, gerentes, presidentes y altos ejecutivos de las compañías conectarse las 24 horas del día, los 7 días de la semana, con las novedades del negocio. Con esto las mejoras en los procesos productivos están al alcance de la mano. En este punto, las herramientas tecnológicas no sólo permiten tener una visión integral sobre el cumplimiento de metas y estrategias del área, sino que nos brindan acceso desde cualquier lugar y a toda hora.

De esta forma, las TIC modifican los procesos, amplían capacidades y potencial productivo y hacen más sencillas algunas operaciones. La tendencia indica que las áreas de RRHH están desarrollando una cultura digital basada en la innovación y orientada a situar al empleado en el centro de sus estrategias. Las empresas con economías de triple impacto se nutren del capital humano y el desarrollo tecnológico, y con esto producen un impacto en la economía circular.

Por ello es de vital importancia superar este estadio desde una perspectiva clásica de la gestión hacia una más contemporánea. Esta transición puede crear un número sustancial de puestos de trabajo, favorecer el crecimiento económico, el bienestar a todos los niveles, haciendo hincapié a escala local y también fortaleciendo la integración social. Al mismo tiempo, el nuevo modelo de producción y consumo Circular limitará y/o evitará daños irreversibles en el clima y la biodiversidad, reduciendo las emisiones de gases de efecto invernadero. Representará una oportunidad de revolución industrial e impactará en la consecución de los OBJETIVOS DE DESARROLLO SOSTENIBLE (ODS) y los objetivos marcados en el ACUERDO DE PARÍS (2016).

 

BIBLIOGRAFÍA:

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