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Mujeres que migran

La migración juega un papel importante en el mundo de hoy. Comprender las complejidades de la migración arraigada al género puede ayudar a planificar programas y políticas que impulsen beneficios y disminuyan los costos para las mujeres inmigrantes. En los últimos años, se ha realizado un innovador esfuerzo por incorporar al enfoque de género en las teorías de migración internacional. En este proceso, la mujer desempeña un rol distintivo que la construcción social ha desvalorizado. ¿Cuál es el papel de la mujer en este contexto? ¿Por qué migra? ¿Cuáles son sus expectativas?

 

Participación de la mujer en el proceso migratorio

El proceso migratorio ha significado a lo largo de los años la acumulación de un conjunto de factores que desafían los límites de la geografía. En esta carrera por la búsqueda de un mayor bienestar se originan conflictos culturales, sociales e incluso económicos. La migración en sí representa un sinfín de causas y factores que impulsan a los residentes a buscar mejores oportunidades de vida en un nuevo territorio. La vulnerabilidad de los inmigrantes se materializa en diversos ámbitos de la sociedad y se extiende independientemente del género o rango etario de la persona. Sin embargo, sí se logra distinguir una profundización de esta vulnerabilidad en el género femenino. En el proceso migratorio, el rol de la mujer se ha amoldado al contexto económico y social de la estructura internacional. Su migración, tanto interna como internacional, está completamente ligada al rol femenino definido en la sociedad. A su vez, dentro del ámbito económico la mujer se encuentra en una situación más inconsistente y, en general, se presentan casos de precariedad y desprestigio social. Los países receptores (Estados Unidos y Unión Europea) buscan reclutar mujeres de países periféricos, como Latinoamérica, para labores de bajos salarios, alcanzando resultados como la creciente feminización de los flujos migratorios.

 

 

Para contextualizar la perspectiva desde la cual se analiza la problemática, es necesario conceptualizar el enfoque de género brevemente. Éste considera las posibilidades que tienen tanto los hombres como las mujeres, sus interrelaciones y el rol que se les asigna a cada uno en la estructura de la sociedad. Estos aspectos intervienen en el logro de metas, políticas y programas de instituciones locales y globales y, en consecuencia, generan resultados diversos. Cuando se refiere al género, se habla de todos los aspectos de la vida social, económica, cultural, pública y privada de los individuos en función del sexo y la sociedad. Esta construcción social parte de la base de la percepción sobre los valores, acciones, comportamientos, preferencias y capacidades de hombres y mujeres.

Este enfoque, esta construcción, es lo que determina cuál es el lugar que se le asigna socialmente a la mujer dentro del proceso migratorio. ¿Quién migra? ¿Cuáles son sus objetivos? ¿Qué oportunidades tiene cada individuo cuando emigra? ¿Qué expectativas se tiene de la mujer migrante? La migración hoy influye en múltiples aspectos y es a su vez influenciada por otros. El marco económico es uno de ellos, y repercute de manera directa en el modo de participación de la mujer en este proceso. En consecuencia, se establecen decisiones como quién debe migrar, qué labores debe tener la mujer migrante en cada comunidad, cuáles son sus remuneraciones y su rol en la familia. En este contexto es donde se visibiliza su situación vulnerable, desigual respecto al género y su arraigo en el papel establecido por la construcción social, principalmente en los Estados menos desarrollados como la región latinoamericana. La mujer migrante permanece en una posición de baja remuneración, desprestigio y precariedad laboral.

 

 

Integración de la mujer en el contexto económico de la migración

Puede observarse que la mitad de las personas que migran internacionalmente por razones económicas son mujeres. Su participación en el nuevo contexto social en el que se insertan influye directamente en el sector económico del cual forman parte. Ello afecta al desarrollo local y repercute posteriormente a nivel regional. Por ello, se debe analizar de manera cautelosa su desempeño en este marco, ya que su labor, tanto como la de millones de migrantes, genera impactos positivos en el desarrollo local. Para el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) “el empoderamiento económico puede alcanzarse a través del impulso de iniciativas que expandan las oportunidades económicas de las mujeres; fortalezcan su estatus legal y sus derechos; y aseguren su voz, inclusión y participación en la toma de decisiones económicas” (2014).

La incorporación de la perspectiva de género contribuye a generar una estructura social y económica que disminuya las brechas de desigualdad. Como consecuencia, se puede establecer un escenario de menor pobreza para los Estados no desarrollados, incrementar la participación de la mujer en los procesos de toma de decisión económicos y en las economías familiares. Hoy la necesidad de inclusión es una labor compleja de atender. En este sentido, es el órgano gubernamental quien debe establecer prioridades al respecto. Se requiere de una gobernanza para la igualdad, en donde se puedan implementar medidas para fortalecer la perspectiva de género. Los ámbitos económico y social están íntimamente ligados, y un Estado debe estar preparado para afrontar los nuevos desafíos.

 

Conclusión

El proceso migratorio se ha acentuado en la actualidad debido al incremento de los múltiples factores que influyen en la decisión de cada familia. De acuerdo a la perspectiva construida socialmente, la mujer adquiere un rol determinado en este proceso. Se define una posición laboral mal remunerada, precaria y alejada de los derechos humanos. Asimismo, la mujer migrante debe afrontar el impacto en el desempeño dentro de su unidad familiar que genera una desigual distribución económica. La situación vulnerable del migrante se ve profundizada en las funciones de la mujer en la sociedad de inserción, y los obstáculos por desenvolverse dentro de ella se tornan aún más severos cuando de economía se habla.

 

Bibliografía

  • Espin, O. (2013) Women Crossing Boundaries. A Psychology of Immigration and Transformations of Sexuality. Londres, Inglaterra.
  • PNUD (2014). La iniciativa Art y el desarrollo económico local experiencias exitosas en América Latina. Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo. La Paz, Bolivia.
  • PNUD (2017) Una Agenda Para un Desarrollo Local más Igualitario e Inclusivo Donde Nadie se Quede Atrás. Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo. Panamá, Panamá.

 

Autora:

Julieta Buchini. Lic. en Relaciones Internacionales de Universidad Siglo 21. Coordinadora en INFOSSEP – Municipalidad de Córdoba. En especialización de temáticas inherentes al desarrollo social de la región latinoamericana.

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