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Perspectivas y riesgos en el ciberespacio

La persona humana, con su potencial creador, ha ido progresando y generando conocimientos inmensurables en todos los ámbitos de su vida: ya sean filosóficos, matemáticos, músicos, tecnológicos, etc. La esfera tecnológica es, en nuestros tiempos, la que más avance ha experimentado. El progreso tecnológico es notable y se proyecta en nuestro día a día; ha facilitado nuevas formas de comunicación, el acceso a la información, la innovación de empleos y oportunidades, pero trajo aparejados problemas y dificultades.

 

En este artículo nos centraremos en los nuevos problemas en torno a las innovaciones tecnológicas, en especial todas aquellas relacionadas al ciberespacio. Sin dudas, el mayor problema del ciberespacio es el relacionado con el terrorismo, ya que, así como la información se propaga rápidamente, el terror también puede propagarse con la misma. Los grupos terroristas, en cuanto generadores de daños desmesurados, utilizan estos nuevos espacios para sembrar en las sociedades incertidumbres constantes en sus vidas.

 

 

Escenarios internacionales

La preocupación por los problemas globales, aquellos que traspasan las fronteras territoriales de un país, no es una cuestión novedosa. La Organización de las Naciones Unidas (ONU) desde su creación en el año 1948, se ha ocupado de dar solución a estos conflictos internacionales. Pero, desde luego, los modernos escenarios globales exigen nuevas soluciones. En este marco, ¿cómo serán en el futuro las operaciones de paz en el marco de la ONU? ¿Se modificarán tal y como las conocemos actualmente? (Aguado Arroyo, 2013).

En este contexto internacional en el cual las amenazas contemporáneas suelen estar interrelacionadas, existe una creciente concienciación (liderada en gran parte por la ONU) para que las soluciones a problemas como el terrorismo internacional o los conflictos armados excedan a los nacionalismos. Todas ellas son cuestiones globales que amenazan la seguridad de las personas y del Estado, y que no conocen fronteras (Abbott, Rogers y Sloboda (2006).

Si bien Internet no es nuevo, la web comercial tiene menos de dos décadas y comenzó siendo explotada por unos pocos millones de usuarios a principios de la década de 1990 hasta llegar a unos dos mil millones de usuarios en la actualidad (Nye, 2018).

 

Ciberespacio

Cyber ​​es un prefijo de pie para computadora y espectro electromagnético. El espacio cibernético incluye: internet de red, computadoras, pero también intranets, tecnologías celulares, cables de fibra óptica y comunicaciones basadas en el espacio. Así, entenderemos como ciberespacio al ámbito de información que se encuentra implementado dentro de los ordenadores y de las redes digitales del mundo.

 

¿Existe algo así como un dominio cibernético o ciber dominio?

Entiéndase por “dominio” al poder absoluto que ejercen los Estados sobre ciertas áreas tradicionalmente estudiadas, tales como la tierra, el mar, el aire. Siguiendo a Gen Michael V. Hayden (2018), nos preguntamos si realmente existe un “ciberdominio”, porque, en realidad, este es un ambiente de una complejidad absoluta, ya que no podemos hablar de tangibilidad como sucede con el resto de los dominios considerados tradicionalmente por los países. La doctrina considera que el ciberdominio o ciberespacio, puede considerarse como un dominio aceptado, de esta manera, quedarían así: tierra, mar, aire, espacio y ciberespacio. Pero se trata de un dominio particular, diferenciado especialmente del resto de los dominios porque no es natural, fue creado por el hombre.

 

¿Cómo incide el ciberespacio en el terrorismo?

El terrorismo, siguiendo a Cárdenas (2010: 126), es por definición un crimen de lesa humanidad. El nivel de atrocidad del terrorismo ha aumentado significativamente, contiene siempre un elemento de violencia, que apunta —premeditadamente— contra la población civil con el propósito de (i) generar pánico y (ii) difundirlo a través de los medios de comunicación masiva, de modo de forzar así conductas o reacciones en línea con los objetivos que circunstancialmente pretende. Esto es, provocar —a través de la realización de crímenes aberrantes— el pánico social.

El terrorismo internacional utiliza —cada vez más— las herramientas y los instrumentos propios de la globalización que detesta, particularmente, todos aquellos que pertenecen al capítulo de las comunicaciones, pero también las más avanzadas técnicas financieras, societarias y hasta logísticas (Cárdenas (2010: 129).

De alguna manera, pareciera que el terrorismo necesita operar con ribetes teatrales, puesto que es a través de los medios que sus acciones y atentados se difunden. Por eso trata de aprovechar siempre esa cuota de “neutralidad” que asumen los medios, para tratar de infundir el pánico (Aguado Arroyo, 2013: 5).

La tecnología lleva implícita la noción de avance, pero en relación al terrorismo dicho avance es pernicioso, puesto que estos diversos grupos ahora tienen nuevas herramientas para sembrar pánico en las sociedades y ampliar el número de sus potenciales víctimas. La ONU publicó un estudio (UNODC, 2013) respecto de cuáles son los usos que el terrorismo puede hacer del ciberespacio para el cumplimiento de sus objetivos, entre los que se encuentran:

 

  • Propaganda: los diversos grupos terroristas utilizan el ciberespacio para divulgar sus actividades y promoverlas.
  • Financiación: los ciberespacios suelen ser utilizados para financiar actos terroristas. Existen cuatro maneras mediante las cuales se colectan fondos: solicitudes directas, comercio, pagos online e incluso organizaciones de caridad.
  • Formación: en los últimos años, organizaciones terroristas han utilizado el ciberespacio como una alternativa para la formación de nuevos terroristas.
  • Planificación: la mayoría de los prisioneros de la justicia criminal indicaron que utilizaron tecnología de Internet en casi todos los casos de terrorismo en los que fueron hallados culpables.
  • Ejecución: amenazas explícitas de violencia, incluyendo el uso de armas, son diseminadas por Internet induciendo a ansiedad, miedo y pánico.

 

Los problemas globales en torno al ciberespacio

Así como existen desventajas por el uso de la tecnología y el ciberespacio, también hay ventajas que la misma tecnología nos proporciona para el descubrimiento de la verdad, para el juzgamiento de los delitos, para la prevención y el control del terrorismo; coexiste un problema principal: la única manera de prevenir el terrorismo en el ciberespacio es a través de la concertación de políticas comunes por parte de los países. El terrorismo en el ciberespacio no puede atacarse solamente por las políticas de un Estado particular, sino que la única manera de ponerle fin es mediante la conjunción de prácticas, tratados y comunicaciones entre países. Estamos ante un problema global y, por lo tanto, la solución que debe dársele debe ser mediante la cooperación conjunta de Estados. Tal vez este sea uno de los mayores problemas en torno a la resolución de un conflicto en el ciberespacio, por el hecho de que en el mundo físico, los gobiernos tienen un monopolio cercano en gran escala. Así, cuando hacen uso de la fuerza, tienen un conocimiento íntimo del terreno y los ataques terminan debido al desgaste o al agotamiento. Tanto los recursos como la movilidad son costosos, pero en el mundo virtual los actores son diversos, a veces anónimos, la distancia física es inmaterial y la ofensa a menudo es barata.

Al no existir un espacio físico como en los demás dominios tradicionales, se genera una dispersión constante en torno al control. No existe un control monopólico, por lo que hablar de soberanía en el ciberespacio puede ser considerado contradictorio. La soberanía de los Estados a la que se refería Jean Bodin en siglos pasados va perdiendo cada vez mayor virtualidad a causa de la dispersión del poder.

 

Conclusión

Podemos decir, sin lugar a dudas, que la globalización, a partir de los avances tecnológicos, ha ido alcanzado notas cruciales en las sociedades modernas, y que ella misma se ha visto acrecentada en porcentajes nunca antes imaginados por los medios de comunicación. Ahora, mediante Twitter, por ejemplo, uno no solo puede imaginarse lo que exactamente una persona está haciendo, comiendo, comprando, en una determinada parte de nuestro planeta y en el momento preciso, sino que también puede observarlo en vivo e incluso puede comentar y formar parte de eso mediante las retransmisiones en directo (streaming).

Actualmente, y como nunca antes en la historia, las diferentes sociedades que componen la humanidad están interrelacionadas y son interdependientes. Solo trabajando juntos los países podrán vencer las amenazas que enfrentan. Hoy en día se necesita desarrollar respuestas globales a estas amenazas y peligros globales.

 

Bibliografía

  • Abbott, C.; Rogers, P.; Sloboda, J. (2006). Seguridad sostenible para el siglo XXI. Respuestas globales a amenazas globales, (27), Seguridad sostenible para el siglo XXI.
  • Felicísimo Aguado Arroyo. (13 de mayo de 2013). EL FUTURO DE LAS OPERACIONES DE PAZ DE LA ONU. ieee.es, 43/2013, 2.
  • Emilio J. Cárcanas. (2010). El terrorismo internacional, una amenaza para la paz: algunas reflexiones puntuales. En Problemas jurídicos y políticos del terrorismo (126). Universidad Autónoma de México: UNAM.
  • V. Hayden, G.. (2018). The Future of Things “Cyber” . STRATEGIC STUDIES QUARTERLY, (13, NO. 3), p. 2-15
  • Nye Jr, J.. (2018). Nuclear Lessons for Cyber Security? . STRATEGIC STUDIES QUARTERLY, (12, NO. 3), p. 3-18
  • UNODC (2013). The Use of Internet for terrorist. Vienna: United Nations

 

Autora

María Florencia Núñez Fiochi: Estudiante de la Facultad de Derecho (Universidad Nacional de Córdoba).

 

Este escrito fue seleccionado por Córdoba Global en el marco de la 1° edición del concurso de artículos “Pensando al mundo”: 1° Premio de la Categoría Estudiantes.

 

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