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Políticas comparadas de Defensa Nacional: Argentina-Brasil

Para el análisis comparativo de la Defensa Nacional en el caso argentino y brasileño se tendrán en cuenta los puntos principales que le permitieron a Brasil alcanzar su lugar actual. Estos son: la percepción que tiene de la defensa y por ende, los objetivos asignados a esta; el presupuesto asignado a este rubro; el rol de las Fuerzas Armadas en la política exterior, la relación Fuerzas Armadas-población civil y por ultimo una breve mención de la industria para la defensa. Cabe mencionar que debido a la extensión del presente artículo, solo se mencionaran algunas de las principales acciones en cada una de estas aéreas para ejemplificar el concepto que Brasil ha adoptado y que han sabido explotar acertadamente. Es por esto que salvando algunas ventajas geoestratégicas, Argentina tiene algunos factores claves que podría tomar de Brasil e incorporarlos, adaptándolos a sus propias oportunidades y limitaciones.

 

 

Introducción

Desde los tiempos de las colonias, los territorios donde hoy se encuentran Argentina y Brasil se han enfrentado constantemente, en parte por su rivalidad heredada por los Reinos de España y Portugal y en parte por la puja de la hegemonía regional.

En los comienzos del siglo XX, Argentina era potencia en América Latina y promediando los años 40 empezó a limar las asperezas con Brasil, que comenzó a ganar terreno gracias a políticas que supo mantener en el tiempo. Su bandera lo expresa abiertamente: “Orden y progreso”.

Si bien es cierto que desde los últimos años Brasil ha sufrido una crisis institucional en parte producto de la corrupción, “la auto-percepción, que en el caso brasileño tiene una correspondencia con las arraigadas creencias de sus académicos, elites políticas y económicas, así como también del imaginario colectivo nacional, acerca del destino natural del país de convertirse en una gran potencia en los asuntos mundiales” (Lara, 2013), sumado a políticas coherentes con esta línea de pensamiento, le permitió erigirse posterior a la Guerra Fría como una potencia regional unipolar.

Para comenzar el análisis comparativo entre la defensa de Brasil y Argentina, primero se nombraran las principales leyes de Brasil haciendo solo mención a aquellas que difieran de las Argentinas. En este apartado no se detallaran las referidas a la Industria para la Defensa, solo a las de doctrina básica.

 

Documentos

Política de Defensa Nacional (1996 y 2005).

Estrategia Nacional de Defensa (2008 y 2010).

Libro Blanco de Defensa Nacional (2012).

El marco legal que encuadra la Defensa de Brasil tiene como sus principales leyes:

– Ley Complementaria de Defensa (Ley Complementaria Nº 136 – 25/08/2010.

– Ley sobre la organización y funcionamiento del Consejo de Defensa Nacional (Nº 8.183 – 11/04/1991. Última Reforma: Medida Provisoria Nº 2.216-37 y g j 31/08/2001).

– Ley que instituye el sistema brasileño de inteligencia, crea la Agencia Brasileña de

Inteligencia – ABIN (Nº 9.883 – 09/12/1999).

– Ley de servicio militar (Nº 4.375 – 03/09/1964. Última reforma: Ley Nº 12.336 – 2010).

– Código Penal Militar (Decreto – Ley Nº 1.001 – 21/10/1969. Última reforma: Ley Nº 12.432 – 30/06/2011).

– Código de Proceso Penal Militar (Decreto – Ley Nº 1.002 – 21/10/1969. Última reforma: Ley Nº 9.299 – 07/08/1996).

– Ley de organización judicial militar (Nº 8.457 – 04/09/1992. Última reforma: Ley Nº 10.445 – 07/05/2002.

 

De estas leyes brasileñas, como relevante en cuanto a una comparación con la legislación Argentina, la diferencia más notoria es la Ley del Servicio Militar, la cual tiene carácter obligatorio para todos los ciudadanos varones desde los 18 hasta los 45 años de edad, y una duración de un año. Dentro de su adiestramiento militar, se encuentra el Proyecto Soldado Ciudadano, el mismo consiste en calificar social y profesionalmente a los reclutas, complementando su formación cívica ciudadana, facilitando de esta forma su ingreso al mercado de trabajo.

Otra normativa de importancia es la Ley de organización judicial militar y el Código Penal Militar (Decreto – Ley Nº 1.001 – 21/10/1969. Última reforma: Ley Nº 12.432 – 30/06/2011), el cual en Argentina fue derogado en el 2008. La cadena orgánica de mando consiste en:

 

 

Haciendo una comparación con la Defensa de Argentina, salvando las diferencias en cuanto a términos, la principal diferencia es que el Consejo Militar de Defensa tiene una línea funcional de asesoramiento y asistencia directa con el Ministerio de Defensa y el Presidente. Además, este órgano está compuesto por el Ministro de Defensa, los Comandantes de las Fuerzas Armadas y el Jefe del Estado Mayor Conjunto. En el caso de Argentina, este lugar es ocupado por el Comité de Crisis y no posee ninguna vinculación orgánica con el Ministerio de Defensa, que es solo un órgano asesor del Presidente.

El interés por la Defensa y el rol que el Estado brasileño le ha asignado a las Fuerzas Armadas queda reflejado en el siguiente párrafo (Atlas Comparativo de la Defensa en América Latina y Caribe, 2012: 151):

Brasil publicó su Política de Defensa Nacional en 1996, 2005 y la Estrategia Nacional de Defensa en 2008. En 2012 fue entregado al Congreso Nacional el Libro Blanco de Defensa Nacional, junto con las versiones actualizadas de los documentos anteriores. Durante el  proceso de elaboración del Libro Blanco de Defensa, el Ministerio realizó seis seminarios de discusión con el fin de integrar la sociedad a los debates de la concepción del documento. Lineamientos de política Brasil es pacífico por tradición y por convicción. Rige sus relaciones internacionales, entre otros, por los principios constitucionales de la no intervención, defensa de la paz, solución pacífica de conflictos y democracia. Ante las amenazas en relación a los escenarios futuros, el costo de la no participación brasileña en la construcción del orden internacional puede ser más grande que su costo inmediato. La soberanía de la Nación, su inserción económica y su desarrollo pleno presupone capacidad de defensa coherente con las potencialidades y aspiraciones del país. El creciente desarrollo del Brasil debe ser acompañado por un aumento en el desarrollo de su defensa contra amenazas y agresiones. Presupone, por lo tanto, que la defensa del país es inseparable de su desarrollo.

 

Como se puede apreciar, han optado por la participación proactiva en el escenario internacional manteniendo a la Defensa en un desarrollo coherente a las decisiones y rumbos que designe el Estado brasileño. Otro factor que pareciera ser algo obvio en la teoría pero que muchos países no llevan a la práctica es la indivisibilidad de los objetivos políticos propuestos con el diseño de la Defensa.

Brasil ha desarrollado su propia agenda externa con mayor autonomía para definir las prioridades para su progreso como nación. Ese patrimonio exige defensa. Brasil se considera, y así se lo ve internacionalmente, como un país amante de la paz, pero no puede prescindir de la capacidad militar de disuasión ni de la preparación para la defensa contra amenazas externas (Libro Blanco de la Defensa: 15).

En consonancia con esto, se establecieron los siguientes objetivos (Atlas Comparativo de la Defensa en América Latina y Caribe, 2012: 151):

 

Objetivos nacionales de defensa

I – Garantizar la soberanía, el patrimonio nacional y la integridad territorial.

II – Defender los intereses nacionales y las personas, los bienes y los recursos brasileños en el exterior.

III – Contribuir para la preservación de la cohesión y de la unidad nacionales.

IV – Contribuir para la estabilidad regional.

V – Contribuir para la manutención de la paz y de la seguridad internacional.

VI – Intensificar la proyección del Brasil en el concierto de las naciones y su mayor inserción en los procesos decisorios internacionales.

VII – Mantener Fuerzas Armadas modernas, integradas, adiestradas y balanceadas, y con crecente profesionalización, operando de forma conjunta y adecuadamente desplegadas en el territorio nacional.

VIII – Concientizar la sociedad brasileña de la importancia de los asuntos de defensa del país.

IX – Desarrollar la industria nacional de defensa, orientada para la obtención de autonomía en tecnologías indispensables.

X – Estructurar las Fuerzas Armadas en torno de capacidades.

XI – Desarrollar el potencial de logística de defensa y de movilización nacional.

 

Presupuesto

Brasil ha invertido el 1.62% del PBI en el 2008 alcanzando un máximo de 1.75 en el 2009 y desde entonces el porcentaje ha bajado hasta el 1.30% en el 2016, correspondiendo esto a 19 978 247 480 USD en comparación con el presupuesto en defensa de Argentina del 2016 del 0.98% del PBI correspondiendo a 4 287 426 700 USD ((Atlas Comparativo de la Defensa en América Latina y Caribe, 2012). Una reflexión rápida deja ver claramente la diferencia cuantitativa entre ambos presupuestos sobre todo en porcentajes, ya que el valor neto parte de la gran diferencia de PBI de cada país. Pero lo más importante y trascendente es el presupuesto destinado a gastos de personal y a la inversión (esto incluye adquisición y reparaciones de maquinaria, equipos, sistemas de defensa y de seguridad; también incluye material no bélico como inmuebles e infraestructura). De esta manera, Brasil destina el 74.7% del PBI en personal y el 9.4% en inversiones, mientras que Argentina consigna el 80.8% al personal y solo el 2.4% a inversiones. Teniendo en cuenta que el presupuesto destinado a la inversión, marca una idea de desarrollo, Brasil aún con un presupuesto inferior en porcentaje a los últimos años, mantiene alto el nivel de inversión (estando por debajo de Perú, México y Chile).

 

 

A nivel Estado, es importante la coherencia que existe entre lo expresado en los documentos oficiales y las acciones que se llevan a cabo. Como se mencionó anteriormente, para Brasil la Defensa debe acompañar al desarrollo del Estado y apoyar sus políticas. En parte, esto se puede apreciar en el presupuesto. Si bien es verdad que ha decaído en los últimos años, esto no es consecuencia del desinterés en la Defensa, sino en una serie de problemas que afectan al país entero.

 

Defensa y sociedad

Brasil tiene muy en claro que la opinión pública y la aceptación de la población respecto a la inversión en Defensa es fundamental para poder cumplir sus objetivos. Para esto, el Estado crea programas y mantiene contacto directo y constante con la población. Como se mencionó anteriormente, el primer punto de contacto de la sociedad civil con la Defensa es el Servicio Militar Obligatorio para los varones (para las mujeres solo en tiempo de guerra, durante la paz es voluntario) y el Servicio Militar Alternativo para aquellos exceptuados al obligatorio. Pero esto, por supuesto, no es el único factor que genera la gran aceptación y reputación que tiene la Defensa para la población civil. Las Fuerzas participan y actúan directamente junto a diversos sectores de la sociedad, como en los casos de construcción de carreteras, vías de tren, puentes y embalses; evacuaciones aeromédicas y el apoyo de salud prestado por los buques hospitales. Igual que en la República Argentina, también las Fuerzas Armadas tienen un rol importante en el apoyo humanitario cuando ocurren accidentes y desastres naturales.

Brasil ha desarrollado planes de desarrollo e inserción en la sociedad. Bajo esta guía se encuentran, entre otros (Libro Blanco de Defensa de Brasil):

  • Programa Calha Norte: busca promover la ocupación y el desarrollo del norte del río Amazonas y el sur del río Salimoes, entre otras zonas donde las Fuerzas Armadas participan de modo muy activo, ya sea para apoyo logístico, evacuaciones médicas y construcción de infraestructura.
  • Programa Fuerzas en el Deporte: desarrollado por el Ministerio de Defensa junto a otros órganos, tiene como objetivo general promover la integración social por medio de la práctica deportiva.
  • Proyecto Rondón: dirigido por el Ministerio de Defensa, tiene como objetivo viabilizar la participación del estudiante universitario en el proceso de desarrollo local sostenible y de fortalecimiento de la ciudadanía en los municipios brasileños. Las Fuerzas Armadas participan del traslado del personal con medios aéreos y fluviales, el Ejército proporciona la concentración, el hospedaje, la alimentación, el transporte local y la seguridad de los equipos.
  • Universidades: Brasil tiene nueve universidades con cursos para la Defensa más cuatro instituciones castrenses específicas. Argentina tiene solo tres universidades civiles y cuatro centros castrenses específicos.

 

 

Si bien Argentina también participa en acciones solidarias o de apoyo a la población civil, no lo hace bajo programas estatales de la magnitud de los brasileños. Un caso común es la LADE (Líneas Aéreas del Estado), que tiene como función el fomento aeronáutico y la comunicación en la Patagonia Argentina que ha bajado su frecuencia de vuelo considerablemente en los últimos años.

El Estado Argentino debería implementar programas de integración reales y utilizar las herramientas de comunicación y difusión para fomentar, por un lado, a las Fuerzas Armadas y, por otro, la importancia que requiere la Defensa Nacional.

 

Política exterior

Brasil mantiene a la Defensa Nacional como el soporte de sus decisiones y acciones que impactan en el mundo internacional no solo con medios, sino también con políticas de Estado. La participación en el BRICS, el G20 y su continuo pedido de integrar un asiento permanente en el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas son muestras de esto.

A pesar del fortalecimiento de su soft power (poder blando), la falta de hard power (poder duro) limitó los alcances de su política de inserción e impidió que Brasil se pudiera afianzar como potencia regional de alcance global, un status que sin dudas lo acercaría a su objetivo de ocupar un asiento permanente en el Consejo de Seguridad de la ONU (Mongan Marco, 2015).

Siguiendo con el lineamiento de involucrarse en la mayor cantidad de espacios que contribuyan a mantener presencia, estar actualizados e influir, las Fuerzas Armadas de Brasil participan en ocho ejercicios militares combinados, mientras que Argentina no participa en ejercicios operativos, solo lo hace uno de cooperación y otro de competencia.

Respecto a Naciones Unidas, Brasil contribuye con 1297 efectivos en nueve misiones de paz (Atlas Da Política Brasileira De Defesa Rio de Janeiro, 2017) de las cuales en dos tiene Fuerzas de Tareas desplegadas. Por su parte, Argentina participa en cinco misiones con aproximadamente 350 efectivos, de las cuales solo una tiene una Fuerza de Tareas desplegada.

En el contexto de la protección del gran litoral brasilero, se creó el Sistema de Gerenciamiento de la Amazonia Azul, “la Marina adoptó el concepto como objetivo educativo, cultural y principalmente político y estratégico para ampliar su margen de maniobra política internamente y reafirmar la viabilidad y la importancia de sus proyectos para la salvaguardia de los intereses relacionados con dicho territorio (Atlas Da Política Brasileira De Defesa Rio de Janeiro, 2017)”. Nuevamente, vemos cómo a cada acción u objetivo estratégico, se crea algún programa para fomentar su importancia.

Para el control de la Amazonia Azul, sumado al descubrimiento de yacimientos petrolíferos en el norte de su plataforma, Brasil cuenta en su Fuerza Naval con cinco submarinos convencionales, nueve fragatas y cuatro corvetas. El proyecto del submarino nuclear, aún encuentra trabas, además de la oposición de algunos países como Estado Unidos, otro problema consiste en la crisis política brasileña comenzada luego de 2014 con la operación Lava-Jato contra la corrupción en el cual se vieron implicados grandes impulsadores de “Marina Nuclear”.

El apoyo del expresidente Lula al submarino y a la propulsión nuclear se dio en función de su intención de conseguir apoyo francés para la concesión de un asiento permanente en el Consejo de Seguridad de la ONU. Así, Brasil firmó un compromiso de cooperación militar con Francia, que tenía como objetivo construir en Brasil cuatro submarinos convencionales con casco de submarino nuclear (Martins Filho en José Baracho de Sousa, 2011).

El caso es que, más allá de los problemas internos que Brasil está sufriendo en la actualidad, a lo largo de su historia ha logrado mantener una coherencia en cuanto a intereses estratégicos. En el caso de Argentina, es conocida la pesca ilegal que se produce en las aguas nacionales del Atlántico Sur a las 200 MN, sin que el Estado por ninguno de sus instrumentos pueda impedirlo en forma eficaz. Sumado a este problema, el país está en proceso de reclamo para la extensión a 350 MN promedio de sus aguas (Directiva de Políticas de Defensa Nacional, 2009). Si hoy no se puede mantener la soberanía de 200 MN, es imposible hacerlo a 350MN sin un plan a corto, mediano o largo plazo.

 

Industria

Quizá este punto sea el más sobresaliente en cuanto a comparación de evolución entre ambos países, ya que Brasil aprendió literalmente a construir su industria para la Defensa en los talleres de Argentina (en la ex Fábrica Militar, en Fabricaciones Militares, etc.). En la actualidad, Brasil cuenta con pocas fábricas estatales pero da acceso a beneficios a aquellas del sector privado. Las principales fábricas son: EMGEPRON, AMAZUL, IMBEL y EMBRAER, cuya historia y ventas internacionales hablan por sí solas.

Al mismo tiempo, Brasil ha logrado establecer industrias de defensa con fabricación bajo licencia de países como Francia. Esta muestra de confianza no solo remarca la calidad de su industria, sino que también es un ejemplo de la proyección de su capacidad productiva y, por lo tanto, de provisión a sus Fuerzas Armadas.

En el caso de Argentina, a mediados de los años 50 contaba con una gran industria para la Defensa, tanto de diseño nacional como bajo licencia. Con el devenir de los cambios políticos, se fue desarticulando esta industria al punto tal de llegar a la actualidad con apenas un par de fábricas que mantienen un funcionamiento mínimo y no han hecho ventas internacionales relevantes.

 

 

Conclusiones

Habiendo hecho un breve repaso de las principales características de la Política de Defensa de Brasil, Argentina podría adaptar a su realidad propia los siguientes conceptos:

  • El costo de la no participación en la construcción del orden internacional puede ser más grande que el costo inmediato: mantener este precepto como una pauta, guía al resto de las políticas de Estado de los distintos sectores para que sus decisiones tengan un objetivo en común, siempre manteniendo al instrumento militar como apoyo.
  • El concepto de política exterior soberana que Brasil ha adoptado y arbitra sus acciones en pos de este objetivo: la soberanía de la nación, su inserción económica y su desarrollo pleno presupone capacidad de defensa coherente con las potencialidades y aspiraciones del país. Se debe tener en cuenta que al hablar de Defensa, se habla de todos los instrumentos del país, no solo de las Fuerzas Armadas, esto implica que debe haber coherencia institucional, estabilidad económica, participación internacional individual y en organizaciones, etc.
  • Libertad de acción interna: se logra con aceptación pública de la inversión en Defensa que, a su vez, parte de políticas tendientes a unir a las Fuerzas Armadas con la sociedad y crear un interés en la población respecto a sus intereses vitales.
  • Mantener los planes de mediano y largo plazo que abarquen varios instrumentos de poder en un trabajo complementario: Brasil ha sabido mantener sus planes a lo largo de los años independientemente del paso de los distintos gobiernos, lo que les permitió, entre otras cosas, tener en la actualidad una industria aeronáutica de primer mundo y fabricaciones bajo licencia.

En definitiva, teniendo en cuenta que la no participación en la construcción internacional termina siendo más que involucrarse, Argentina debe obtener una política exterior soberana y para ello debe generar planes y políticas que incluyan a todos los sectores de la nación, que sean coherentes con la realidad y que trasciendan a los gobiernos. No se debe olvidar que para esto es necesario una defensa que apoye y sustente sus decisiones y esto se alcanza junto a una aceptación pública que le permita tener libertad de acción.

 

Bibliografía

  • Atlas Comparativo de la Defensa en América Latina y Caribe / Edición 2012.
  • Atlas Da Política Brasileira De Defesa Rio de Janeiro | 2017.
  • Directiva de Políticas de Defensa Nacional, 2009.
  • Ignacio F. Lara, Potencialidades y límites de Brasil como potencia emergente, Mayo 2013.
  • José Baracho de Sousa, Poder Naval Brasileiro: Tributo à Política de Defesa do Brasil Gustavo.
  • Libro Blanco de Defensa Nacional.
  • Libro Blanco de Defensa de Brasil.
  • Luis L. Schenoni, Ascenso y hegemonía: pensando a las potencias emergentes desde América del Sur, Rev. Bras. Polít. Int. 55 (1): 31-48, 2012.
  • Matías Mongan Marco, ¿Ascenso a primera? Análisis de la política de inserción internacional del gobierno de Lula da Silva, Universidad Nacional de La Plata, Instituto de Relaciones Internacionales, 2015.
  • Paul D. Taylor, ¿Por qué Brasil necesita submarinos nucleares? Revista Proceedings Magazine, vol. 135/6/1,276, junio 2009.

 

Autor

Alejandro Fernández: Licenciado en Sistemas Aéreos y Aeroespaciales. Aviador Militar.

 

 

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