• Registrarme
  • No products in the cart.

¿Por qué el oso ruso muestras las garras?

Con la escalada del conflicto, fuimos descubriendo los objetivos rusos, la resistencia ucraniana, las respuestas dispersas, y a veces contradictorias, de la OTAN y la comunidad internacional.

Hace varios días nos preguntábamos si Rusia invadiría o no a Ucrania. Con la escalada del conflicto, fuimos descubriendo los objetivos rusos, la resistencia ucraniana, las respuestas dispersas, y a veces contradictorias, de la OTAN y la comunidad internacional. Vimos también cómo la diplomacia fue quedando de lado mientras el conflicto crecía. Finalmente, las hipótesis que indicaban la llegada de la crisis acabaron por confirmarse.

En este escrito se pretende indagar en las causas estructurales que generaron la situación actual y que también explican lo acontecido tanto en la guerra de Osetia del Sur en 2008 como así también en el conflicto desencadenado luego del Euromaidán en 2014, con la anexión de Crimea por parte de Rusia y el intento de secesión en la región del Dombás. Para ello, es necesario repasar brevemente los actores principales.

OTAN

La OTAN nació en 1949 como parte de una estrategia de contención hacia lo que en ese entonces era la URSS. La idea de los Estados Occidentales que la conformaron era constituir una alianza defensiva transatlántica. Luego de la caída tanto del Pacto de Varsovia como del Muro de Berlín, y la posterior disolución de la URSS, la OTAN quedó huérfana respecto a su objetivo inicial, o al menos eso parecía. En los 90 se iniciaron debates respecto a su futuro. Hay básicamente dos posiciones y Carlos Pérez Llana (1998) las clasificó de la siguiente manera:

Los ampliacioncitas alegaban que:

  1. La OTAN, desde su fundación, tuvo como meta el fortalecimiento de la democracia y el mercado en el continente. Sin la URSS, sobrevive su objetivo, por lo tanto, la OTAN, sin la amenaza comunista, debería apoyar al tránsito al poscomunismo a Europa central, conteniendo a los nuevos miembros, proporcionando estabilidad y certidumbre. Esto estaría dentro de una corriente ideológica “idealista”, postura que asume una responsabilidad moral de velar por la seguridad de países con valores compartidos.
  2. La necesidad de ampliar la OTAN ante un escenario pesimista para Rusia, ya que los nacionalistas rusos, en base a argumentos imperialistas y expansionistas, se impondrían en la dirección del país. Por lo tanto, lo más sano sería prevenir y continuar con la ampliación a pesar de las quejas de Moscú

 

Del otro lado, los que se opusieron a la ampliación:

 

  1. Estos tenían preocupación por Rusia, ya que llevar la OTAN a la frontera constituiría un desafío que nadie en Moscú aceptaría. Esto es acompañado por tesis realistas.

 

  1. Otro argumento decía que la ampliación del brazo militar de la OTAN a las fronteras Rusas obligaría a esta, en caso de conflicto, a apelar al uso nuclear, ya que sus fuerzas convencionales son inferiores (pp. 79-83).

 

Además, se debatió no solo si la OTAN debía seguir expandiéndose, sino si debía seguir existiendo. El tiempo nos demostró que esta organización, además de resistir el paso del tiempo, se amplió hasta límites impensados. Esta ampliación se dio sobre todo en los 90, donde el desorden postsoviético estaba a la orden del día y los conflictos internos de Rusia, sumados a las dos guerras ruso-chechenas, se llevaron toda la energía de un país que parecía al borde del colapso.

En el año 97 -fecha clave en las futuras demandas rusas de la mano de Putin- la OTAN dio inicio a su mayor expansión, duplicando el número de sus miembros; mientras tanto, una Rusia más asertiva y estable de la mano de Vladimir Putin comenzó a cuestionar duramente este proceso expansionista occidental, utilizando instrumentos que fueron más allá de lo meramente discursivo.

Ilustración 2. Expansión de la OTAN. Extraído de: https://twitter.com/EEComunista/status/1484265531750371328

 

¿Qué quiere Rusia?

 

Tenemos dos respuestas, una teórica y otra empírica… y ambas coinciden. Encontramos la primer respuesta siguiendo una de las conceptualizaciones fundantes del realismo[1]: Los estados buscan su seguridad, ya que el fin último de estos es la supervivencia, y en un contexto internacional de anarquía, están obligados a la autoayuda (self-help) (Bartolomé, 2014). En base a esto, lo primero que hay que tener en cuenta es la condición geopolítica de Rusa:

Ilustración 3. Geografía Rusa. Extraído de: https://unchartedterritories.tomaspueyo.com/p/problem-of-russia

 

Como vemos, Rusia se encuentra relativamente protegida en todas las direcciones, ya sea por largos cordones montañosos como por el mar, a excepción de la larga llanura que está en el oeste del país, y en donde se encuentra la mayor parte de la población y centros industriales y políticos, a la izquierda de los Montes Urales. Por lo tanto, es ahí donde Rusia se encuentra más vulnerable a un ataque convencional, lo cual hace que Moscú se haya preocupado desde siempre en llevar sus fronteras lo más al oeste posible. La otra amenaza obedece a la cuestión nuclear, y es que, si Ucrania entrara en la OTAN, podría ser receptora de misiles nucleares que pondrían a Moscú a menos de 5 minutos de un ataque nuclear, lo que no daría tiempo a una respuesta del mismo tipo, rompiendo el equilibrio que existió durante toda la Guerra Fría, al cual se lo denominó con el acrónimo MAD[2], es decir, Destrucción Mutua Asegurada, lo que, como se puede intuir, implica que si alguien realizase un ataque nuclear, recibiría del otro bando la misma respuesta. Con una Ucrania nuclearizada, este equilibrio se alteraría en desmedro de Rusia, lo cual es otra parte de la explicación de la ansiedad geopolítica/estratégica rusa.

Por otra parte, tenemos la segunda respuesta, que es de orden empírico y tienen que ver con las promesas de la posguerra fría y los reclamos rusos. Luego de la reunificación Alemana en 1990, existió un pacto no firmado: Gorvachov se reunió con el secretario de estado norteamericano, James Baker, en donde se planteó que no sería aceptable una expansión de la OTAN hacia el Este. Esto fue fue acepado por los estadounidenses, pero como bien sabemos: papel no firmado, es papel en el viento. Alexander Lukin, especialista en política exterior, culpó a los estadounidenses de olvidar esas promesas hechas a Gorvachov y uso ese hecho como justificación de la anexión rusa de Crimea (Sarotte, 2019); en el mismo sentido, Mearsheimer (2015: 2) esgrimió que la crisis ucraniana de 2014 fue culpa de Occidente, ya que “la raíz principal del problema es la ampliación de la OTAN, el elemento central de una estrategia más amplia para mover Ucrania fuera de la órbita de Rusia e integrarlo en Occidente”.

Actualmente, los reclamos rusos siguen la misma dirección y el propio Kremlin presentó una serie de peticiones para desescalar la tensión actual, las cuales podrían resumirse en los siguientes puntos: retiro de tropas de la OTAN de los países fronterizos con Rusia; que se elimine la infraestructura militar en Europa del Este instalada luego de 1997, y la promesa de que Ucrania jamás entrará en la alianza (Sahuquillo, 2021). Antony Blinken, al respecto, respondió: “hay principios básicos que estamos comprometidos a mantener y defender. Incluida la soberanía y la integridad territorial de Ucrania, y el derecho de los estados a elegir sus propios arreglos y alianzas de seguridad” y que por lo tanto “mantendrán la ‘política de puertas abiertas’ de la OTAN” (Hansler y Atwood, 2022: 4-5). Por lo tanto, estamos ante un punto muerto.

 

¿Es legítimo el reclamo ruso?

Aquí, dentro de las dos alternativas posibles, se esconde la percepción que se tenga de las Relaciones Internacionales.

En primer lugar, Ucrania, quien pretende entrar a la OTAN, es un país soberano, y como tal, tendría el derecho de unirse a la alianza atlántica. Detrás de esta concepción, podríamos percibir una mirada idealista de la política internacional, en donde todos los Estados valen lo mismo, el conflicto no es el estado natural del sistema internacional, y donde cada país puede hacer lo que le plazca obedeciendo a la soberanía que tienen sobre su propio territorio, lo cual implica poder decidir con quien aliarse/alinearse y con quien no. En este caso, Kiev tendría derecho a pedir su integración a la OTAN, y nadie podría objetar nada.

Por otro lado, tenemos una concepción realista, en donde la mirada sobre el sistema internacional es radicalmente opuesta a la anterior; puesto que el poder juega un rol central en las relaciones entre países, y concepciones como balance de poder, zonas de influencia, y anarquía están a la orden del día. Fueron los mismos realistas que alertaron que la expansión de la OTAN hasta las fronteras rusas sería peligrosa al violar su zona de influencia; del mismo modo, culpan a Occidente de la actual crisis y de las vividas en 2008 y 2014 en Georgia y Crimea/Dombás, respectivamente.

En base a esta última idea, podríamos hacernos una pregunta hipotética: ¿qué pasaría si Rusia pusiese misiles o instara a ingresar en una alianza militar a un país cercano a Estados Unidos, como, por ejemplo, Cuba?

 

Conclusión

La escalada actual obedece a conflictos coyunturales que no se abordaron en el presente escrito y que presenta muchas aristas posibles de analizar; aun así, se evidenció que obedecen a causas estructurales más profundas, con una clara raigambre geopolítica que seguirá latente por el resto de la historia, ya que una de las principales características de la geopolítica, es que se basa en la proyección de poder sobre el territorio para influir y no ser influidos en la esfera internacional (Baños, 2018), siendo estos objetivos prácticamente inmutables al paso del tiempo, al igual que los intereses nacionales. Y el interés de Rusia siempre será mantener las fronteras lo más lejos posible de sus centros políticos/económicos para garantizar su supervivencia y el equilibrio de poder, para eso podrá usar la diplomacia, la amenaza del uso de la fuerza o, directamente, la fuerza.

 

Bibliografía

  • Baños, P. (2018). Así se domina el mundo. España. Ed. Ariel
  • Bartolomé M.C. (2014). Un abordaje general a la teoría de las Relaciones Internacionales. Universidad de Belgrano.
  • Hansler J. y Atwood K. (2022). Blinken anuncia que EE.UU. entregó respuestas por escrito a Rusia en medio de crisis por Ucrania. Recuperado el 14 de febrero de 2022, de https://cnnespanol.cnn.com/2022/01/26/estados-unidos-respuestas-rusia-blitrax/
  • Mearsheimer J. (2015). ¿Por qué la crisis de Ucrania es culpa de Occidente. Las ilusiones liberales que provocaron a Putin? Recuperado el 14 de febrero de 2022, de http://ucraniaveritas.blogspot.com/2015/01/por-que-la-crisis-de-ucrania-es-culpa.html
  • Pérez Llana, C. (1998). El Regreso de la Historia: La política internacional durante la posguerra fría 1989-1997. Buenos Aires. Ed. Sudamericana
  • Sahuquillo M. (2021). Rusia exige a la OTAN y a EE UU que paralicen toda actividad militar en Europa del Este y Asia Central. El País. Recuperado el 14 de febrero de 2022, de https://elpais.com/internacional/2021-12-17/rusia-exige-a-la-otan-y-a-ee-uu-que-paralicen-toda-actividad-militar-en-europa-del-este-y-asia-central.html
  • Sarotte, M.L. 2019. Rusia y OTAN: ¿Promesas Rotas? Política Exterior, 192. Recuperado de https://www.politicaexterior.com/articulo/rusia-la-otan-promesas-rotas/

Autor

Alvaro Oliva: Estudiante avanzado de Relaciones Internacionales y Desarrollo Local-Regional

 

 

 

 

[1] El realismo es una teoría de las Relaciones Internacionales. Comenzó a desarrollarse en los años 30 del siglo pasado, teniendo un trasfondo filosófico que puede remontarse hasta las guerras del Peloponeso y los escritos de Tucídides hace más de 2mil años atrás.

[2] MAD: Mutually assured destruction, o lo que en inglés significa “loco”.

2022 © TODOS LOS DERECHOS RESERVADOS.
X