• Registrarme
  • No hay productos en el carrito.

Reavivando viejos (des)acuerdos: territorio en disputa Argentina- Chile

Por Ludmila Cabagnero

 

El 27 de agosto de 2021 el presidente de la República de Chile, Sebastián Piñeira hizo oficial su reclamo frente a los límites marítimos que se impusieron en el Tratado de Paz y Amistad de 1984. Es un debate con antecedentes históricos y grandes repertorios a nivel diplomático: instancias que llevaron a un posible enfrentamiento en la década de los 70’ se hacen nuevamente presentes, pero con aires de intermediación diplomática y pacífica entre aliados por medio del derecho internacional para resolver el territorio en disputa.

 

Reavivando viejos (des)acuerdos: Territorio en disputa

En 2009 Argentina comienza su proceso de demarcación de límites ante la Comisión de Límites de la Plataforma Continental (CLPC), organismo creado por la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar (CONVEMAR), del cual finalmente aprueba lo presentado por argentina del límite exterior de la plataforma continental realizada en 2009 (Cancillería argentina, 2022).

Ahora bien, a lo largo de todo el proceso que llevó alrededor de 10 años, nuestro país fue impugnado por el Reino Unido por la cuestión de Malvinas pero no por Chile, lo que en su momento hubiera significado un alto al trabajo de la Comisión y/o un cambio en lo que se venía tratando. Tomas Allemand, canciller de Chile, afirma que se hicieron reiteradas peticiones, tanto en 2016 cuando la Comisión de Límites de la Plataforma Continental de las Naciones Unidas estaba en proceso, y en 2020 cuando Argentina oficialmente establece y legaliza sus límites en el Congreso, y que aún así no hubo respuestas (Ministerio de RREE de Chile, 2019).

 

¿Qué reclama Chile?

Chile retoma lo firmado en el Tratado de Paz y Amistad de hace casi cuarenta años, para impugnar, por un lado, sobre los límites en la plataforma continental, y por el otro, sobre lo que considera como ‘acciones unilaterales’ por parte del gobierno argentino. No obstante, mediante el decreto que firmó Piñeira, lo que reclama frente a las Naciones Unidas es un área a partir de las 200 millas náuticas desde las islas Diego Ramírez, al sur del Cabo de Hornos, superponiendo un área de 5.302 km2 con la plataforma continental presentada por Argentina en 2009 (elDiarioAr, 2021), en el que al oeste del meridiano 67 tiene soberanía Chile y al este Argentina, de este modo, la Argentina se quedaría con las aguas del Océano Atlántico y Chile con las aguas del Océano Pacífico, respetando el principio bioceánico. El problema es que esa línea se corta en el llamado ‘punto F’, y es al sur de ese punto imaginario que Chile proyectó su plataforma marítima, hacia el este.

fuente: Cancillería Argentina

Por otro lado, Chile también acusa de decisiones unilaterales por parte del Estado argentino, ya que ha sido una constante de los sucesivos gobiernos; utilizando el Tratado de Paz y Amistad (1984) como ejemplo, en el que expone que el ‘punto F’ fue determinado por Argentina, siendo éste un límite internacional; a lo que va el reclamo de la cancillería, es que los límites internacionales deben ser acordados, y no determinados por un país de manera unilateral. Siguiendo con la misma línea, también se expone que a finales de los años setenta Argentina desconoce el fallo arbitral donde se había determinado los límites en el canal Beagle, y que Argentina estuvo dispuesta, incluso, a ir a la guerra defendiendo su proyección marítima, del cual “el precio de la paz fue una enorme renuncia por parte de Chile”, según explican en el ministerio de relaciones exteriores de Chile (El País, 2021).

 

Qué sugiere el Derecho Internacional.

            Desde el pronunciamiento oficial por parte del gobierno chileno, se hizo hincapié en la idea de una resolución de las controversias planteadas, con aires de mediación, solución pacífica, arbitraje internacional y/o acuerdos diplomáticos según lo que sugiera el Derecho Internacional, también conocidos como métodos jurisdiccionales y no jurisdiccionales; tal como lo resuelve el Canciller Allamand sobre la Carta Naútica N°8 ‘Chile valora positivamente la coincidencia entre la Cancillería argentina y la chilena, de que esta diferencia deberá ser resuelta a través del diálogo.

Ahora bien, no sólo se trata de un acuerdo/ desacuerdo geográfico, sino que existe todo un trasfondo político e incluso jurídico, ya que la CONVEMAR sostiene que los Estados ribereños tienen un mar territorial que puede extenderse hasta las 350 millas (si es que la plataforma continental se proyecta más allá). En esa plataforma “extendida” los países tienen derechos soberanos (no soberanía) para explorar y explotar recursos naturales vivos y no vivos en este espacio marítimo, recursos minerales (petróleo y gas), etc; allí radica el interés de establecer el límite exterior de su plataforma continental, pues le dará seguridad jurídica: he aquí que lo expuesto por el ministerio de RREE de Chile, ‘no se niega  al derecho de Argentina a una plataforma extendida, pero el problema apunta a que se superpone con la plataforma jurídica chilena (…) que asegura tener a su favor fallos internacionales anteriores, como el de Malta y Libia de 1985’ (El País, 2021:1). A su vez, la delimitación jurídica por parte del gobierno chileno, radica en que el territorio reclamado que abarca los 20 mil kilómetros cuadrados, le permitiría acrecentar la proyección nacional sobre la Antártida (Nodal, 2021).

Concluyendo, el debate territorial que ha producido altercados y que casi los lleva a la guerra a finales de la década de los 70’, actualmente se reaviva, dejando en claro que a pesar del paso de los años y de la delimitación oficial del territorio argentino, para Chile el conflicto ha estado, y lo seguirá estando, en estado latente, es decir, no da por zanjado la cuestión, reservándose a elevar la queja las veces que resulte necesario, como lo ha hecho -según lo expone la cancillería chilena- a lo largo de todos estos años. De tal manera, lo que si se da por sentado, es que la diplomacia entre Chile y Argentina estará tensa hasta resolverse la polémica de los límites marítimos.

 

Sobre el autor.

Nombre: Cabagnero, Ludmila Selene

Estudiante avanzada de la licenciatura en Relaciones Internacionales de la Universidad Católica de Córdoba. Coordinadora de área y voluntaria de MUNASUR Córdoba. Interesada en seguridad y defensa, política exterior, cultura, medio ambiente, derechos humanos y geopolítica latinoamericana.

Instagram: @ludmicabagnneroo

Linked in: Ludmila Selene Cabagnero

https://www.linkedin.com/in/ludmila-selene-cabagnero-5a2b76215/

 

2022 © TODOS LOS DERECHOS RESERVADOS.
X