fbpx
  • Registrarme
  • No hay productos en el carrito.

Brasil, camino a ser la antítesis de Venezuela

En medio de su investigación por corrupción, Michel Temer enfrenta la oposición de las organizaciones sindicales debido a la aprobación de una reforma laboral que flexibiliza las condiciones de contratación en el país lusófono. Desde la mirada Argentina, la audaz reforma invita al análisis en materia de mercado, empleo, e inversiones en nuestro país.

BRASIL, MERCOSUR Y NEO-LIBERALISMO

En la 50º Cumbre del Mercosur en Mendoza, el mandatario brasileño reflejó en su discurso la relevancia del proceso de revitalización del mercado. En este tema cobran relevancia las nuevas políticas laborales que Temer ratificó en su país.

La nueva legislación laboral que sacude el Brasil no pasó desapercibida en su discurso. Dentro de la sutil crítica a las últimas gestiones de algunos de los países miembro (que según señala le costaron 20 mil millones de dólares al Mercosur), resaltó la contribución de Brasil a un bloque económico más dinámico a través de la generación de empleo.

La reforma constituye un movimiento osado para la frágil imagen pública del Primer mandatario lusófono. La ley fue aprobada por 50 votos a favor, 26 en contra y 1 abstención en el Senado de Brasil. Sin embargo,según una reciente encuesta de Datafolha, un 58 por ciento de los brasileños se opone a la reforma. El pasado abril, Brasil concretó un paro nacional por primera vez en 20 años.

“Votamos el impeachment (contra la presidenta constitucional Dilma Rousseff) para hacer estas reformas”, afirmó el diputado Partido del Movimiento Democrático Brasileño (partido de Temer) Darcisio Perondi.

Al igual que Argentina, Brasil enfrenta un nuevo período de neoliberalismo luego de una larga década de gobiernos de carácter socialista. En ambos países estos gobiernos fueron finalizados (ya sea derrocados o por elecciones) con graves acusaciones de corrupción. Una vez más nuestro gobierno está a la par con nuestro vecino: a la espera de inversiones extranjeras y en la búsqueda de la victoria del neoliberalismo en ambas economías.

El ministro de Hacienda de Temer, Henrique Meirelles, sostiene que las medidas apuntan a «generar empleos”. El objetivo último sería reactivar la economía laboral de forma que puedan llegar las tan necesitadas inversiones extranjeras. En este punto Brasil presenta un panorama mucho más atractivo que la Argentina.

 

EN QUÉ CONSISTE LA REFORMA LABORAL

La nueva Legislación del Trabajo es solo el comienzo de un arsenal de medidas de ajuste, afirman los medios brasileños. Seguirán la congelación del gasto público durante veinte años (promulgada el año pasado) y la reforma del régimen de jubilaciones (en tramitación en la Cámara de Diputados pero trabada por la crisis política).

  • Reforma del Sistema de Previsión Social: Aumenta la edad mínima de jubilación a los 65 años e iguala la edad entre hombres y mujeres, y entre trabajadores del campo y la ciudad. En Brasil, la ley permite que las mujeres puedan jubilarse con 30 años de aportes, y los hombres con 35 años.
  • Congelamiento de los concursos de servidores públicos: Congela por 20 años el presupuesto para la Salud y la Educación. Si es aprobada la Propuesta de Enmienda Constitucional (PEC) no podrán crearse nuevos puestos de trabajo. El congelamiento del salario mínimo es el primer paso para asegurar la reforma de la Sanidad.
  • Negociación: Autoriza que los derechos previstos en la Legislación Laboral Brasileña puedan ser negociados entre los trabajadores y los contratantes. Sin embargo, en la práctica, los beneficios como el 13° salario, las vacaciones, el adicional nocturno, licencia de paternidad y el salario mínimo pueden ser relativizados. Además, los acuerdos individuales entre un trabajador y su empleador y los acuerdos por empresa prevalecerán sobre los convenios colectivos por actividad.
  • Tercerización(subcontratación): Se autoriza a las empresas a contratar servicios de terceros hasta para la actividad final que prestan las propias compañías. Esto trae como consecuencia la disminución de costos de contratación pero universaliza los tipos de contratos que se relacionan con las actividades medias, como limpieza y seguridad.
  • Flexibilización de la jornada de trabajo: Legaliza la contratación temporaria incluso por pocas horas y permite ampliar la jornada de trabajo de 8 horas a 12 horas diarias con 36 horas de descanso entre dos jornadas de trabajo. Se reduce también en un 30% el costo de la indemnización por despido.
  • Se crean además dos figuras clave: el trabajador autónomo -exclusivo, una suerte de monotributista que puede prestar servicios para un único empleador, sin estar atado a un vínculo laboral permanente- y el trabajador hipersuficiente -para el que reciba una remuneración mensual de más de 11.000 reales (algo más de 60.000 pesos argentinos), quien podrá negociar con su empleador condiciones salariales y laborales-.
  • Finalmente, se busca limitar los juicios, al resolverse que los trabajadores cuyo salario sea superior a los 2200 reales(algo más de 12.000 pesos argentinos) tengan que probar que no pueden hacer frente al costo de una demanda para poder iniciarla en forma gratuita.  

¿Y ARGENTINA?

Ya desde los años ‘90, cuando en Argentina se aguantaba el 1 a 1, Brasil (quien también venía de un sistema económico neoliberal con el dólar igualado al real) adelantó un ajuste gradual que terminó salvando su economía y convirtiéndolo en un BRIC. Hoy en día, Brasil busca incentivar la contrataciónde trabajadores y las inversiones extranjeras con medidas que van mucho más allá de lo que proyecta el sector privado argentino. Esta sintonía se produce desde hace décadas entre los países latinoamericanos producto de la similitud histórica social y económica y de los procesos de socialización similares.

Así como el impeachment de Rousseff no fue sino una versión más violenta de las elecciones argentinas de 2015, la reforma laboral brasileña representa un volantazo en dirección al cambio que propone esta nueva corriente neoliberal. Brasil se propone entonces como la antítesis de Venezuela: los procesos políticos no respetan los procesos de socialización y el gobierno quiere cambiar mediante ordenamientos lo que la cultura política aún no internalizó.

 

Autora

Giuliana Piantoni: estudiante de la Licenciatura en Comunicación Social

BIBLIOGRAFÍA

http://www.lanacion.com.ar/2045738-el-mercosur-mira-el-futuro

http://www.cepid.com.ar/flexibilizacion-laboral/

http://www.lanacion.com.ar/2045735-la-argentina-frente-a-la-reforma-laboral-brasilena

https://www.pagina12.com.ar/49490-tarea-cumplida-para-temer

0 respuestas en "Brasil, camino a ser la antítesis de Venezuela"

Deja un mensaje

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

2021 © TODOS LOS DERECHOS RESERVADOS.
X