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¿Es posible hoy comprender el orden geopolítico global, a Latinoamérica y a la Argentina sin tener en cuenta a la mayor revolución económica de la historia liderada por la República Popular de China? Si bien China es una civilización con 4.000 años de historia, en las últimas cuatro décadas ha experimentado el mayor crecimiento urbanístico, industrial, productivo y comercial del mundo, no siendo superada por ningún país en la historia de la humanidad. Tener presente esto, nos da el marco inicial para así luego poder analizar el manejo de su política exterior con el resto de los países, en particular su relación con Latinoamérica y Argentina.

¿País emergente o gran potencia?

Cuando hablamos de la República Popular de China ¿se trata de un país “emergente” o de una gran potencia? Algunos analistas occidentales y hasta la mismísima China se presenta como un “país en vías de desarrollo”, afirmación que cada vez es más difícil de sostener, sobre todo cuando se tienen en cuenta determinados hitos. Hoy la República Popular de China es el primer productor y exportador de bienes y segundo importador mundial, lo cual nos da a entender cómo China ha pasado de ser una potencia intermedia a una gran potencia, llegando a ser en el 2010 la segunda economía del mundo. Su explosión económica lo volvió el principal consumidor mundial de cobre, soja, carbón, energía y el segundo en azúcar y petróleo, todo esto nos indica el porqué de las constantes inversiones en América Latina y África.

En 1948 participaba el 0,9% del total de las exportaciones mundiales, hoy es aproximadamente del 13%. Durante 30 años creció a un promedio del 10% anual de su PBI, causando que de tener el 3% de la participación en el PBI mundial en 1980 a tener el 12% en el 2016. En definitiva, entre 1978 y el 2013 el PBI chino se multiplicó por 130. El interés de este artículo, no es explicar la milenaria cultura China de más de 4.000 años, sino comprender cómo la modernización económica y el mantenimiento del Partido Comunista Chino como un partido político hegemónico, han sido los factores centrales para que se diera la mayor revolución económica y comercial de la historia de la humanidad.

La construcción de la China moderna

Los siglos XIX y XX de China estuvieron caracterizados por tres componentes, un Estado semicolonial, semifeudal y en contexto de guerra civil. En primer lugar fue un país semicolonial, al ser invadida principalmente por Portugal, Francia, Reino Unido, Estados Unidos y Japón durante las Guerras del Opio (siglo XIX) e invadida solo por Japón desde 1931 hasta finalizar la Segunda Guerra Mundial en 1945 (siglo XX). En segundo lugar semifeudal debido principalmente al fenómeno de los Señores de la Guerra y por último un contexto de guerra civil entre el Kuomintang (Partido Nacionalista) y el Partido Comunista. La liberación China de estos tres obstáculos en 1949, dio lugar al desarrollo de su fuerzas productivas que se tradujo en una expansión sin precedentes en la producción agraria e industria ligera, logrando a posteriori un desarrollo urbanístico, sanitario, educativo, científico y tecnológico.

El primer Plan Quinquenal (1953-1957) logró un promedio de crecimiento anual del 14%, que junto al Gran Salto Adelante (1958-61) aumentaron exponencialmente dichas proporciones, sobre todo a lo que respecta a la industria metalúrgica. En sus últimos diez años de gobierno, Mao llevó adelante lo que él mismo llamó la “Revolución Cultural China” en 1966, la cual buscaba sacar del gobierno a aquellos que estuvieran traicionando los ideales revolucionarios comunistas. Se dice que si bien logró que millones de campesinos accedieran a determinados servicios mínimos (salud y educación) causó la muerte de millones de personas, tanto por persecuciones políticas como por hambrunas y pestes. Llegó a su fin en 1976 con la muerte de Mao, ya que sus sucesores no pudieron ni quisieron que esta continuara, es así que en 1978 nace el “Socialismo con características chinas” de la mano de Deng Xiaoping.

Los factores decisivos

La modernización económica, la filosofía antigua (Confucio, Lao-Tse y Sun Tzu) y la moderna (Marx, Lenin, Mao y Xiaoping), el liderazgo del Partido Comunista Chino y la estrategia de su política exterior, son los factores que explican el impacto y la transformación tanto interna como externa del país. China era y es un Estado centralizado con una economía planificada bajo la dirección indiscutida del Partido Comunista Chino (PCCh), el cual se conforma por una burguesía burócrata que monopoliza las decisiones políticas, aunque velada por la mantención de la retórica y los símbolos que utilizaban desde los tiempos del socialismo.

China es hoy una poderosa burguesía monopolista similar a la de las demás potencias imperialistas. Y es por eso que en estas tres últimas décadas y media de China, se exhiben contenidos económicos, sociales y políticos muy distintos a los anteriores 30 años de socialismo. Por lo que podemos deducir que existe una correlación exacta entre la concentración económica (sobre todo en manos de empresas privadas que fueron ocupando el espacio de las públicas) y la concentración del poder político en el PCCh. Esto conforma una peculiaridad: la segunda mayor potencia capitalista en el mundo, dirigida por un partido político comunista.

Deng Xiaoping sinónimo de pragmatismo

China es ya una gran potencia del siglo XXI. Las causas del rotundo éxito se adjudican hasta hace unos años atrás al auge económico, el cual entre otras cosas se debía en gran medida a una mano de obra que por ser abundante y barata, hacía que los precios de los productos fueran más competitivos en el comercio con otros países. Esto no hubiera sido posible sin el protagonismo de Xiaoping, quien popularizó el refrán que mejor representa al pragmatismo chino y que a su vez sintetiza el pensamiento de la China moderna.
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“Da igual que el gato sea blanco o negro; lo importante es que cace ratones”

– Deng Xiaoping

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Este refrán nos hace entender que el sistema no es ni blanco (capitalista) ni negro (comunista), sino que hay una readaptación del pensamiento marxista en clave China, en conjunto con una política de reforma económica y apertura al exterior.

En este contexto la estrategia de Deng fue presentar una fórmula de cuatro modernizaciones más cuatro principios. Las cuatro modernizaciones consisten en la agricultura, la industria, la ciencia y la tecnología y la defensa. Y los cuatro principios en utilizar la vía socialista, la dictadura del proletariado, el liderazgo del PCCh y el pensamiento de Marx, Lenin y Mao Zedong. Las cuatro modernizaciones sintetizan el crecimiento económico y los cuatro principios la concentración del poder político por parte del PCCh. En definitiva, el cuatro más cuatro, nos quiere decir que el crecimiento económico es sin abandono del monopolio del poder por parte del PCCh.

La China contemporánea

Las decisiones más importantes a nivel internacional que se tomaron a partir de la apertura al exterior fueron muchas, sin embargo mencionaremos los más relevantes:

  • En la década del 1970 entra al Consejo de Seguridad de la ONU, quitándole el puesto a Taiwán.
  • En 1980 se incorpora al Banco Mundial y al FMI.
  • Anexa Hong Kong en 1997 (ex colonia Británica).
  • Anexa a Macao en 1999 (ex colonia de Portugal).
  • Llegando el 2001 ingresa a la OMC, multiplicando por 5 sus exportaciones a partir de allí.
  • El BRIC es creado en 2006, en donde China fue uno de los miembros constituyentes.
  • Para el 2007 reconoce a la propiedad privada en su Constitución Nacional.
  • Para el 2008 ingresa al BID.
  • En 2010 se convierte en la segunda economía del mundo en tamaño de PBI.
  • Por último en 2015 el Yuan es reconocido como una de las 5 monedas de transacciones internacionales por el FMI.

A todos estos hechos internacionales hay que entenderlos en un marco de los siguientes logros en cuanto a récords mundiales que posee: país con más habitantes, puerto, red de rutas y represa más grande del mundo. Mayor productor y exportador de tecnología de energía eólica, mayor reserva de dólares en la balanza comercial y la mayor fábrica de nanociencia. Por último este video de World Economics Forum resume en buena manera los logros económicos más importantes de China, aunque como se vino hablando a lo largo del artículo, estos logros económicos se alcanzaron debido a un Estado Chino que entendió y supo sacar adelante al país del subdesarrollo, y de esta manera poner a la propiedad privada en concordancia con sus intereses.

Bibliografía

  • Bregolat, E (2011) La segunda revolución China. Capital Intelectual. Madrid.
  • Constitución Nacional de la República Popular de China.
  • Cornejo, R (2008) China, radiografía de una potencia en ascenso.  Distrito Federal, México.
  • Le Monde Diplomatique (2016). Explorador sobre China.
  • Oviedo, E (2004) China en expansión. Educc, Córdoba.

*Este artículo fue dividido en tres partes de modo tal que sea más cómodo al lector ir comprendiendo la temática. Primera parte: “El motor chino”. Segunda parte: “Argentina y China un matrimonio desigual”. Tercera parte: “Las relaciones sino-latinoamericanas»

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